Inversión en dividendos
Adiós a Atkore. La OPA y lo que he aprendido
Hace unas semanas se confirmó la venta de Atkore (ATKR) después de que la empresa italiana Prysmian llegara a un acuerdo para su compra a $95 en efectivo por acción, en una operación que valora la compañía en aproximadamente $3.800 millones de EV. Es una empresa que incorporé hace algo menos de dos años a mi cartera, y quiero reflexionar un poco sobre la inversión.
TICKER · MERCADO
ATKR · NYSE
PRECIO MEDIO
66,1€
TIR
~8,7%
¿Encajaba realmente Atkore en mi cartera?
Mirando atrás con la perspectiva que da el tiempo, debemos hacer autocrítica. Eso no quita que, a mi juicio, Atkore sí que encajaba bien en mi cartera. El tema es, sin embargo, que el análisis que hice de la compañía ahora veo que dejó de lado cuestiones importantes a tratar para una compañía del sector industrial. Mi tesis se apoyaba en varias ideas.
Atkore fabrica productos que son necesarios para construir y mantener instalaciones eléctricas, algo que no es difícil de entender y que sin lugar a dudas tiene futuro garantizado en este mundo cada día más electrizante. No vamos a discutir eso a estas alturas: más electrificación significa más infraestructura y en consecuencia más productos para empresas como Atkore. Además, la compañía estaba demostrando una capacidad muy notable para generar caja, que usaba para recomprar acciones y, a partir de 2024, también para remunerar al accionista mediante dividendos.
Sobre el papel, era una empresa relativamente fácil de entender, pero me parece que pasé demasiado de puntillas por uno de los temas más importantes para una empresa cíclica. Me fijé demasiado en lo que podía crecer la demanda y demasiado poco en cómo se formaban los márgenes de la compañía.
Confundir márgenes excepcionales con la normalidad
Cuando analicé la empresa ya sabía que los ingresos estaban cayendo y que una parte importante de la caída se debía a la normalización de los precios de materias primas que usa en sus productos, como el PVC, el cobre o el aluminio. Lo que no valoré suficientemente fue qué suponía eso para la rentabilidad del negocio.
Durante el boom de precios 2020-2022, Atkore consiguió vender sus productos a precios muy elevados, favorecida por la disrupción de la cadena de suministro y un entorno excepcional de precios en el sector. Cuando la situación se empezó a revertir en 2023, ocurrió algo que no valoré demasiado bien, y es que los precios de venta de la empresa cayeron mucho más rápido que sus costes.
El margen operativo había pasado del 13,7% en 2020 al 31,7% en 2022, para después caer al 25,4% en 2023 (y seguir deteriorándose hasta el 8,3% en 2025). Viendo ahora la evolución, queda bastante claro que aquellos márgenes de 2021-2022 no eran una buena referencia para valorar la rentabilidad normal del negocio. Y aquí estuvo seguramente el error principal de mi tesis.
Una cosa es que una empresa tenga unos márgenes extraordinarios durante unos años, y otra muy distinta que tenga una ventaja competitiva capaz de mantenerlos. En 2024, los precios medios de venta de la empresa cayeron mucho más que sus costes de materias primas, mientras que el volumen de ventas incluso aumentaba. Atkore seguía vendiendo bien, pero ganaba cada vez menos por cada venta.
Yo me fijé mucho en que Atkore vendía productos necesarios, pero no tanto en cuánto podía cobrar por ellos, y sobre todo durante cuánto tiempo.
¿Me equivoqué comprando Atkore?
La verdad es que no lo tengo tan claro. Si hoy volviera al momento de la compra, seguramente volvería a estudiar Atkore y considerarla para mi cartera. La empresa tenía una buena posición en un mercado con futuro, en ese momento generaba mucha caja y cotizaba a una valoración que me parecía atractiva. Además, también me atrajo que la compañía empezara a repartir un dividendo trimestral ese mismo año.
Lo que he aprendido de esta empresa es que ahora normalizaría mucho más los beneficios antes de decidir cuánto estaba dispuesto a pagar. Sobre todo, prestaría muchísima más atención a la relación entre volumen, precios de venta y costes.
Lo que me llevo de esta inversión
Creo que esta inversión me deja una lección bastante sencilla y que debo aplicar en este tipo de empresas cíclicas. No es algo que no supiera pero lo cierto es que probablemente prioricé otras cosas de la empresa que me nublaron algo la mente. Tampoco quiero castigarme en exceso.
La OPA de Prysmian a $95 pone punto y final a una inversión que termina con un ~8,7% anualizado (TIR), que no es una mala rentabilidad, pero está claramente por debajo de lo que esperaba cuando compré la compañía. Lo bueno es que no fueron adquisiciones demasiado importantes, lo que me permitió seguir ampliando a medida que iba cayendo.
Este tipo de empresas son carne de OPA, esto es así. Atkore ha sido la segunda compañía de mi cartera que acaba siendo adquirida. La primera fue STORE Capital, y entonces ni siquiera sabía muy bien cómo funcionaba una OPA.

Este artículo es un diario personal de inversión y no constituye ningún tipo de asesoramiento financiero. Los datos se han obtenido de fuentes públicas y pueden contener errores o estar desactualizadas. Realiza siempre tu propia investigación antes de tomar cualquier decisión de inversión.
